Por qué esta campaña
Sostener un proyecto educativo hoy es más difícil que antes. Los costos suben más rápido que los ingresos de muchas familias, y eso pone en riesgo cosas que hasta ahora dábamos por hechas.
En lugar de pedirle a un grupo puntual de familias que cargue con el problema de otro grupo puntual, proponemos algo distinto: que toda la comunidad —familias, exalumnos, empresas amigas del colegio— aporte un poco, todos los meses, de forma sostenida.
Un ladrillo solo no sostiene nada. Miles de ladrillos, sí.